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Mantener la belleza y la elegancia de tus joyas MATCHIN es cuestión de cuidados simples pero efectivos. Si sigues estas recomendaciones, tus piezas se verán tan radiantes como el día que las recibiste.
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  • Guárdala protegida: para evitar rayones y enredos, guarda tus joyas en un lugar fresco y seco. Los compartimentos individuales de un joyero o las bolsitas suaves son ideales para mantener cada pieza separada y segura.
  • Cuando viajes: una bolsita suave evita que las cadenas se enreden dentro de la maleta. No necesitas nada más — el acabado no se oxida, así que no pierde color aunque pase semanas guardada.
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Limpieza de todos los días

  • Después de cada uso: pásale un paño suave. Se lleva la crema y los aceites de la piel que opacan la superficie, y toma cinco segundos.
  • Después de la piscina o del mar: enjuágala con agua dulce y sécala con toques suaves. Tu pieza es resistente al agua, así que el cloro y la sal no la dañan — un enjuague rápido solo mantiene el brillo al máximo.
  • Después de entrenar: basta con secarla con un paño suave. Es resistente al sudor, así que nunca tienes que quitártela.
  • Para una limpieza más profunda: déjala un momento en agua con jabón neutro, pasa un cepillo de cerdas suaves por los detalles, enjuaga bien y seca con un paño suave.

Cómo conservar el brillo durante años

  • Primero el perfume y la crema: aplícalos, deja que se absorban y después ponte la joya. Así el acabado se mantiene impecable por más tiempo.
  • Paños de pulido: un paño de pulido para joyería devuelve el brillo en segundos y es suave con la superficie.
  • Cierres y piedras: de vez en cuando revisa que los cierres cierren firme y que las piedras estén bien puestas. Un minuto de atención mantiene la pieza usable durante años.

Por qué puedes usarla todos los días

  • Hecha para el agua: baño de oro de 18K sobre acero inoxidable 316L de grado quirúrgico. Sin níquel, sin cobre, sin latón, sin plomo — resistente al agua, al sudor y al desgaste.
  • Hecha para no quitártela: báñate con ella, nada con ella, duerme con ella. Su lugar es tu muñeca, no un cajón.